Las agujetas, esa sensación de dolor y molestia muscular después de un ejercicio intenso o al retomar la actividad física después de un periodo de inactividad, son un fenómeno común y suelen estar rodeadas de diversas creencias. Este artículo tiene como objetivo desmitificar algunas de las ideas erróneas más comunes y separarlas de las verdades científicas.

¿Qué son exactamente las agujetas?

Las agujetas, conocidas en el ámbito médico como dolor muscular de inicio tardío (DOMS), son básicamente el resultado de microlesiones en las fibras musculares que ocurren durante ejercicios de alta intensidad o poco habituales para el cuerpo. Estas molestias pueden comenzar a sentirse horas después de la actividad física y suelen alcanzar su punto máximo entre las 24 a 72 horas posteriores al ejercicio.

Origen de las agujetas

Si bien anteriormente se creía que las agujetas eran producto de la acumulación de ácido láctico en los músculos, estudios más recientes han demostrado que este es un subproducto que se disipa del músculo rápidamente después del ejercicio. Las agujetas son en realidad producto de pequeñas roturas en el tejido muscular causadas por esfuerzos que superan la capacidad habitual del músculo.

Mitos frecuentes sobre las agujetas

Beber agua con azúcar

Uno de los mitos más populares es que beber agua con azúcar elimina las agujetas. No hay evidencia científica que respalde esta práctica, y el alivio que se pueda sentir probablemente sea resultado del efecto placebo.

Ejercicio ligero para «quitar» las agujetas

Se ha recomendado comúnmente realizar un ejercicio suave para aliviar el dolor de las agujetas. Esto puede aumentar el flujo sanguíneo y ayudar a disminuir la sensación de dolor temporalmente, pero no «quita» las agujetas como tal.

Las agujetas son indicador de un buen entrenamiento

Otro mito extendido es que las agujetas son señal de un entrenamiento eficaz y que sin ellas, no hay mejora muscular. Las agujetas solo indican que el músculo ha sido expuesto a un esfuerzo no habitual, pero no son un medidor fiable de la calidad del ejercicio.

Verdades comprobadas sobre las agujetas

El descanso es crucial

El descanso es uno de los factores más importantes en el proceso de recuperación tras sufrir agujetas. Permitir que el músculo se recupere adecuadamente es esencial para evitar lesiones y para el correcto desarrollo muscular.

La adaptación muscular reduce las agujetas

Con el tiempo y la práctica regular, los músculos se adaptan a los esfuerzos y las agujetas pueden ser menos intensas o desaparecer. Este proceso de adaptación muscular es una realidad que ayuda a entender por qué las agujetas no se sienten con la misma intensidad en atletas experimentados.

Consejos para tratar las agujetas

  • Realizar un adecuado calentamiento antes de cualquier actividad física intensa.
  • Incrementar gradualmente la intensidad del ejercicio a lo largo del tiempo.
  • Facilitar la recuperación muscular con una buena hidratación y nutrición.
  • Realizar ejercicios de estiramiento después del entrenamiento.

Conclusiones

En resumen, las agujetas son un fenómeno normal asociado al ejercicio físico y resultan de un esfuerzo poco habitual para los músculos. Si bien muchos mitos rodean a las agujetas, es importante estar informados y conocer que acciones como un buen calentamiento, un aumento progresivo de la intensidad y el descanso apropiado son las mejores estrategias para su prevención y tratamiento. Recordemos que las agujetas no son necesariamente un indicador de un buen entrenamiento y que la adaptación muscular es un proceso que con el tiempo reduce su aparición. Así que, ¡sigan moviéndose e incorporen estos consejos en su rutina para una mejor salud muscular!

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