Introducción a las lesiones de menisco

Las lesiones de menisco son comunes, especialmente en atletas o personas que realizan actividades físicas intensas. El menisco es un cartílago en la rodilla que ayuda a amortiguar y estabilizar la articulación. Identificar correctamente una lesión de menisco y tratarla adecuadamente es crucial para prevenir daños a largo plazo y asegurar una recuperación efectiva.

Identificación de una rotura de menisco

Una rotura meniscal puede ser causada por un giro o un cambio rápido de dirección mientras el pie está fijo en el suelo. Los síntomas más comunes incluyen:

  • Dolor en la rodilla, especialmente al torcer o agacharse
  • Hinchazón o rigidez
  • Sensación de que la rodilla se «atasca» o no se mueve bien
  • Imposibilidad de mover la rodilla en toda su gama de movimientos

Exámenes clínicos

Un especialista en ortopedia llevará a cabo un examen físico y puede realizar varias pruebas. La más conocida es la prueba de McMurray, donde el médico flexiona y rota la rodilla para ver si produce dolor o un sonido característico de «clic».

Diagnóstico por imágenes

Para confirmar el diagnóstico, se pueden requerir imágenes como radiografías y resonancia magnética (RM). La RM es muy útil para ver los tejidos blandos de la rodilla y detectar con precisión la rotura meniscal.

Tratamientos para la rotura de menisco

El tratamiento para una rotura de menisco varía dependiendo de la severidad, la ubicación de la rotura, y la edad y actividad del paciente. Las opciones incluyen.

  • Tratamiento no quirúrgico: Reposo, hielo, compresión y elevación (RICE) y medicamentos antiinflamatorios
  • Fisioterapia: Ejercicios para fortalecer la rodilla y mejorar la movilidad
  • Tratamiento quirúrgico: Meniscectomía parcial o total, reparación meniscal

Meniscectomía y reparación meniscal

A veces, la cirugía es inevitable. La meniscectomía implica remover el tejido dañado, mientras que la reparación meniscal busca coser la rotura. La decisión entre una u otra dependerá de factores como la calidad del tejido meniscal y el tipo de rotura.

Rehabilitación y recuperación

Independientemente del tratamiento, la fisioterapia juega un papel esencial para recuperar la fuerza y la funcionalidad de la rodilla. Es importante seguir las indicaciones del médico y del fisioterapeuta de forma estricta para lograr una recuperación exitosa.

Conclusión

La rotura de menisco es una lesión común que requiere atención médica inmediata. Identificar los síntomas y recibir un diagnóstico correcto es el primer paso hacia una recuperación satisfactoria. Dependiendo de cada caso, el tratamiento puede ser conservador o quirúrgico, pero la fisioterapia siempre será un componente crítico en el proceso de curación. Es fundamental que los pacientes sigan las recomendaciones de los profesionales y se comprometan con su rehabilitación, ya que esto garantizará los mejores resultados a largo plazo y les permitirá retomar sus actividades habituales con normalidad.

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